miércoles, 20 de mayo de 2015

INTRODUCCIÓN


El origen psicológico de la contabilidad es de muy sencillo planteamiento. El hombre, como  homo faber es un agente productor y constante transformador de la naturaleza, necesita cambiar. Este cambio, en un principio elemental y espontáneo se va haciendo cada vez más complejo, rebasando su capacidad memorística y obligándose a tomar nota o registro de su actividad. A la contabilidad rudimentaria, del más precario carácter, sucede una contabilidad también toscamente empírica, pero más compleja.

A fin de decidir que líneas de actuación son más convenientes para lograr el objetivo anterior, los hombres deben de tener conocimiento del entorno económico en el que se hallan inmersos, de las expectativas que puede presentar el futuro y de lo que sucedió ayer, puesto que se aprende de las experiencias pasadas.

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